Saludos a todos y todas las apasionadas por el mundo Cafe Racer, Scrambler y en general personalización de motos a lo vieja escuela. En este post intentaré contarles brevemente mi primera experiencia modificando una moto.

No recuerdo bien cuándo fue mi primer encuentro con el Cafe Racer pero sé que fue amor a primera vista. Estoy seguro de que mi afición y pasión por las motos viene desde que era muy pequeño. Hace unos años encontré una foto y un casco de los años 60 en casa de mi abuelo, sé que él vivió la auténtica época Cafe Racer.

Tras esta historia tan curiosa y por fin con el carnet en la mano busqué una moto económica que no tuviera que limitar para poder conducirla. En este caso me decidí por una Suzuki Gs 500 del año 2002. El día que la fui a probar sabía que era la moto que quería, cumplía todas mis expectativas con creces pero le faltaba algo, pronto me di cuenta que tenía que personalizarla totalmente.

Empezar un proyecto para transformar una moto a tu gusto es toda una aventura, hay días de motivación, satisfacción y orgullo. Pero también hay muchos días en los que no estás seguro de lo que estás haciendo, o que lo que estás haciendo no avanza e incluso empeora la situación. Este es mi primer proyecto y pese a todos los contratiempos y quebraderos de cabeza estoy muy satisfecho con lo que he conseguido.

Puedo decir que todo lo que se ha hecho en la moto lo he hecho con mis propios medios, no he puesto la moto en manos de terceros porque tengo la suerte de disponer de un salón con herramientas escasas pero suficientes, una formación en automoción, amigos y pareja que han estado involucrados en el proyecto y además he visto un millón de videos de modificaciones en YouTube que realmente es lo que me ha empujado y animado a realizar la transformación.

Por último comentaré las partes que han sido cambiadas:

Manillar renthal, manetas, puños renthal, retrovisores de puño redondos, fuelles de horquilla, cuentakilómetros, neumáticos 1 cm más anchos pero dentro del 3% de tolerancia, guardabarros corto delantero, pintura de tanque en antracita y blanco, pintura de chasis completo con anti-gravilla, filtros cónicos, mangueras de gasolina, kit de arrastre y piñón de ataque con un diente menos, bujías NGK, maneta de embrague con conversión de cable a bomba hidráulica, vinilo adhesivo amarillo para el faro, asiento hecho a medida, intermitentes LED, matrícula de metacrilato, luz de posición y freno redonda con porta-matrícula y código de homologación, silencioso de escape THUNDER, cinta de fibra anti-calórica para el colector y pintura anti-calórica en el motor.

Dicho esto aprovecho y menciono que la moto está a la venta. La fiebre de modificar una moto es muy intensa y cuando por fin consigues llegar a una meta, el ser humano que se parezca a mi busca otra.

Es hora de cambiar de proyecto, de buscar otros objetivos y de mejorar en todos los aspectos. Seguramente cada proyecto que haga será mejor que el anterior.

Recomiendo a cualquier persona a realizar un proyecto ya sea a corto o largo plazo, no hace falta invertir una gran suma de dinero, solamente tener buenas ideas y respetar la cultura del Cafe Racer.

Texto e historia de @edgarreyestattoo